Corgi, la startup respaldada por Y Combinator, niega haber robado un producto de código abierto

Corgi, la startup de tecnología de seguros que cuenta con el respaldo de Y Combinator, se ha visto envuelta en una nueva controversia esta semana. La compañía Papermark, creadora de un software de ‘data room’ de código abierto, acusó a Corgi de robar su software y presentarlo como propio. La respuesta de Corgi ha sido tajante: «No se utilizó ningún código de Papermark».

Sin embargo, la acusación inicial, realizada por el cofundador de Papermark, Marc Seitz, en la red social X, ganó tracción rápidamente y por buenas razones. Seitz compartió capturas de pantalla que mostraban cómo el recién lanzado producto de Corgi, llamado Dataroom, utilizaba exactamente el mismo lenguaje y las mismas características que el de Papermark, palabra por palabra.

Publicación en X

La publicación de Marc Seitz en X, que incluía comparativas visuales, se viralizó, llevando la disputa al centro del debate tecnológico. Seitz calificó el producto de Corgi como una infracción de derechos de autor y licencia, llegando a etiquetarlo como «fraude».

La defensa de Corgi y el concepto de «Vibe-Coding»

Nico Laqua, cofundador y CEO de Corgi, respondió a las acusaciones en X, negando rotundamente el robo de código y presentando pruebas que mostraban diferencias en el código fuente de ambos productos. Aunque rechazó las acusaciones de violación de licencia, admitió un error estratégico.

Puntos Clave

«‘Robó mi código empresarial’ es una afirmación diferente a ‘copiado mi estilo'», argumentó Laqua, admitiendo que confiaron en un diseño de «codificación por vibración» (vibe-coding) que llevó a replicar características visuales y textuales.

«Mirando hacia atrás, deberíamos habernos apoyado más en nuestro propio lenguaje y elecciones visuales en lugar de seguir las señales de los productos existentes en el espacio, y eso depende de nosotros», publicó Laqua. Un portavoz de la compañía minimizó la situación, afirmando que los problemas se limitaron a «elementos visuales en dos páginas de configuración periférica» que fueron «actualizados inmediatamente».

¿Qué es el ‘Vibe-Coding’?

Aunque no es un término técnico formal, en este contexto se refiere a la práctica de desarrollar software inspirándose fuertemente en la apariencia, la funcionalidad y la experiencia de usuario (‘the vibe’) de un producto existente, hasta el punto de replicar su interfaz y textos, pero sin copiar directamente el código fuente subyacente. Esto plantea un nuevo debate sobre los límites de la inspiración y la originalidad en el desarrollo de software.

Tanto Laqua como el portavoz de Corgi sugirieron que las acusaciones de Papermark estaban motivadas por la competencia, ya que Corgi ofrece un producto similar a un costo menor. «Entiendo que esto duele, ya que estamos lanzando algo mayormente gratuito que compite con su SaaS. Yo también me enojaría», escribió Laqua.

Un debate moral y legal en la era de la IA

Este incidente abre una nueva interrogante: si las herramientas modernas facilitan copiar la apariencia y función de un producto sin replicar el código, ¿qué importancia tiene que el código fuente no sea idéntico? Legalmente, la diferencia es crucial. Sin embargo, desde una perspectiva moral, el terreno es más ambiguo y será un escenario cada vez más común.

Dan Barrett, fundador de Open Prose, lo resumió en X: «En un mundo donde un robot puede copiar trivialmente 1:1 la estructura de algo incluso si el código a nivel de carácter diverge… ¿qué hace que uno sea inaceptable y el otro no? ¿La ley de propiedad intelectual existente, incidental al viejo mundo? ¿No hay algún principio mayor en funcionamiento aquí?»

En un intento por controlar los daños a su reputación, Corgi ha emitido una carta de cese y desistimiento a Seitz, exigiendo la eliminación de su publicación. La compañía también ha tomado acciones legales contra otros, como el fundador de Hello World Cafe, por un tuit que bromeaba sobre la controversia.

Un historial de controversias y crecimiento acelerado

Este no es el primer episodio polémico para Corgi. La startup de dos años ha desarrollado una reputación de ser litigiosa, habiendo demandado ya a varios ex empleados. Además, su CEO, Nico Laqua, generó debate por sus comentarios en un podcast donde defendía jornadas laborales de 7 días a la semana, una visión que contradice numerosas investigaciones sobre productividad.

Paralelamente, la startup ha experimentado un crecimiento financiero explosivo, incluso para los estándares de la inteligencia artificial.

$2.6B
Valoración (Junio 2024)
$106M
Serie B1 (Junio 2024)
$160M
Serie B (Mayo 2024)

Cronología Clave

Feb 2024 Corgi cierra una ronda Serie A de $108 millones.
May 2024 Anuncia una Serie B de $160 millones con una valoración de $1.3 mil millones.
Jun 2024 Levanta una Serie B1 de $106 millones, alcanzando una valoración de $2.6 mil millones.
Jun 2024 Estalla la controversia con Papermark sobre el producto Dataroom.

Perfil: Corgi

Corgi es una startup de tecnología de seguros (insurtech) que está desarrollando lo que denomina un ‘actuario de IA’ para automatizar y optimizar los procesos de suscripción y reclamaciones en el sector de los seguros comerciales. Su objetivo es utilizar la inteligencia artificial para hacer que los seguros sean más eficientes y precisos.

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