Siemens revolucionó las finanzas con su primer bono digital de 60 millones de euros bajo la nueva ley alemana

En un movimiento que marca un antes y un después para la tokenización en Europa, Siemens AG completó en 2023 una emisión decisiva: un bono digital por valor de 60 millones de euros, registrado íntegramente en una blockchain pública y estructurado conforme a la innovadora Ley alemana de Valores Electrónicos (eWpG).

Este hito no fue una simple prueba de concepto tecnológica, sino la primera emisión pública de un valor digital bajo la nueva legislación alemana, estableciendo un precedente legal y operativo para el futuro de los mercados de capitales.

60 M€
Valor del Bono Digital

Polygon
Infraestructura Blockchain

Alemania
Jurisdicción Aplicable

Perfil: Siemens AG

Fundada en 1847 por Werner von Siemens y Johann Georg Halske, Siemens AG es un conglomerado tecnológico global con sede en Múnich y Berlín, Alemania. La compañía es un referente mundial en los sectores de industria, infraestructura, transporte y salud, liderando la transformación digital y la automatización. Como empresa de cotización pública en la Bolsa de Fráncfort (SIE), su capitalización bursátil la posiciona como uno de los gigantes industriales de Europa. Su apuesta por la innovación se extiende ahora al ámbito financiero, donde explora activamente las posibilidades de la tecnología DLT.

De la infraestructura técnica a la reforma legislativa

A diferencia de emisiones anteriores donde la blockchain servía como un mero soporte operativo dentro de marcos legales tradicionales, el caso de Siemens representa una transformación fundamental. Alemania modificó su legislación para permitir que un valor mobiliario exista de forma nativa como un registro electrónico, eliminando la necesidad de un soporte físico o un certificado global depositado en una central de valores.

Definición Clave

La Ley alemana de Valores Electrónicos (eWpG), en vigor desde 2021, es la base legal que permite esta innovación. Reconoce jurídicamente los elektronische Wertpapiere (valores electrónicos) y autoriza su inscripción tanto en registros centralizados como en registros basados en tecnología de registro distribuido (DLT), como una blockchain.

Este cambio estructural significa que el legislador ha adaptado el derecho para que el token no sea una simple representación contractual, sino la forma legalmente válida del propio valor. El token *es* el bono.

Cronología Clave

Junio 2021 Entra en vigor en Alemania la Ley de Valores Electrónicos (eWpG), sentando las bases para los activos digitales nativos.
Febrero 2023 Siemens AG emite su primer bono digital de 60 millones de euros en la red Polygon, convirtiéndose en la primera emisión pública bajo la eWpG.

El significado jurídico de la emisión

En términos prácticos, la emisión de Siemens es revolucionaria porque el bono no fue tokenizado “a posteriori”. Nació digitalmente. Fue emitido directamente como un valor electrónico, donde el registro en la blockchain de Polygon actúa como el registro jurídico oficial y reconocido. Esto reduce drásticamente la intermediación tradicional y permite una liquidación mucho más eficiente.

Punto Crítico

No estamos ante un experimento cripto paralelo al sistema. Estamos ante la integración del sistema financiero tradicional en una infraestructura digital, con pleno respaldo legal.

Polygon como infraestructura neutral

La elección de Polygon, una red compatible con Ethereum, no fue una apuesta especulativa, sino una decisión operativa. Ofrece menores costes de transacción, mayor eficiencia y programabilidad. Sin embargo, desde una perspectiva jurídica, la red específica es secundaria. Lo crucial es que el registro digital cumple con los requisitos legales alemanes, existe un marco normativo claro y la emisión está plenamente integrada en el sistema financiero regulado. La tecnología es el instrumento; el derecho es el marco.

La diferencia con el modelo luxemburgués

Al comparar esta emisión con el bono digital emitido por el Banco Europeo de Inversiones bajo derecho luxemburgués, la diferencia es sustancial. En el caso de Luxemburgo, el bono estaba regulado bajo el derecho tradicional y la blockchain funcionaba como una infraestructura técnica de apoyo. En el caso alemán, la ley reconoce expresamente el valor electrónico, otorgando a la tokenización una base legislativa específica. Alemania no solo utilizó blockchain; reformó su legislación para incorporarla, lo que representa un salto cualitativo.

La tokenización como política pública

La ley eWpG no es una norma aislada, sino parte de una estrategia deliberada de Alemania para posicionarse como una jurisdicción líder en activos digitales. Esta legislación abre la puerta a bonos, participaciones y otros instrumentos financieros nativos digitales, enviando un mensaje claro al mercado: la tokenización no es un fenómeno marginal, es una política legislativa. Esto ofrece una seguridad jurídica que atrae a emisores internacionales en busca de jurisdicciones claras y previsibles.

Implicaciones y nuevos desafíos

El bono de Siemens demuestra que las grandes corporaciones industriales pueden emitir deuda digital con menor fricción en la emisión, registro, liquidación y custodia. Sin embargo, esta nueva era también plantea preguntas jurídicas complejas: ¿cómo se gestionan las incidencias técnicas en un registro distribuido?, ¿cómo se corrigen errores?, ¿qué prevalece en caso de conflicto entre el código de un smart contract y el contrato legal?, ¿cómo se ejecutan medidas cautelares sobre activos tokenizados? Estas cuestiones son inevitables y exigen una nueva especialización jurídica que combine el conocimiento técnico de DLT con el rigor regulatorio financiero.

Conclusión: El futuro es digital y regulado

La emisión del Siemens Digital Bond es la prueba de que Europa está entrando en una fase madura de tokenización institucional. Al reformar su legislación para integrar la tecnología y el derecho, Alemania ha sentado un precedente. La tokenización abandona la periferia para convertirse en una parte integral del sistema financiero formal. Si el mercado se está reconstruyendo sobre blockchain, la arquitectura jurídica que lo sostiene debe evolucionar al mismo ritmo para garantizar la seguridad y la confianza en este nuevo entorno.

Ignacio Ferrer-Bonsoms, abogado digital, https://bacsociety.com/

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