sábado, septiembre 25, 2021

Las nuevas habilidades profesionales

Las personas se enfrentan al reto de desarrollar una serie de habilidades complementarias a sus funciones profesionales

La nueva economía requiere de los profesional una visión global de su trabajo y capacidades para relacionarse con su entorno, aprender e incorporar lo aprendido a su trabajo corriente de forma ágil y consensuada.

La lista con dichas capacidades, denominadas comunmente como «soft skills» es extensa, y con aumento constante o se puntualiza más. En función de la actividad profesional y la empresa algunas adquieren mayor o menor relevancia.

nuevas habilidades profesionales

Esto es un reto tanto para las personas que tendrán que reevaluar continuamente las habilidades que necesitan, así como buscar los recursos adecuados para desarrollar y actualizar sus habilidades, como para las organizaciones, que deberán adaptar su planificación de la plantilla y estrategias de desarrollo para asegurar la alineación con las necesidades futuras.

El World Economic Forum estima que para el 2025 la las profesiones relacionados con la tecnología serán más del 50%. Por tanto los empleados como los responsables de las empresas deben desarrollar las soft skills, sin dejar de lado el desarrollo de competencias técnicas o digitales. Habilidades de las personas como la comunicación, la colaboración, la innovación, la empatía o el deseo de aprender que las máquinas no pueden desarrollar, y habilidades más técnicas’ que darán los conocimientos necesarios para impulsar los avances tecnológicos y digitales que la sociedad necesita.

1. Comunicación

Saber comunicar de manera efectiva ayuda a crear y transmitir una argumentación sólida y persuasiva, adaptando el discurso a las necesidades y expectativas del interlocutor. Se trata de una competencia esencial de las relaciones profesionales y personales que facilita la consecución de objetivos.

La asertividad, el storytelling, la escucha empática, la persuasión o el saber hablar en público son algunas de las habilidades que se pueden aprender y entrenar para mejorar la efectividad de su comunicación tanto verbal, como no verbal.

2. Saber liderar y gestionar equipos

La figura del líder que dirige al equipo de manera eficiente, no solo con habilidades directivas, sino también saber adaptarse a los diferentes perfiles de colaboradores, motivar, comunicar, supervisar, controlar y orientar.

Los profesionales que desarrollan habilidades de liderazgo y management aprenden no solo a potenciar su talento si no también el de sus colaboradores, saben transformar a un grupo de profesionales en un equipo de alto rendimiento y están capacitados para crear un clima de trabajo que invite a la innovación y al logro de metas.

3. Adaptación a las nuevas tecnologías

¿Sabías que más del 80% de los procesos de transformación fracasan por la falta de cultura digital de los empleados? La combinación de habilidades ‘soft’ y tecnológicas, es el mix perfecto para afrontar con éxito los cambios a los que se enfrentan las organizaciones.

No hablamos solo de habilidades técnicas como los conocimientos de software de gestión e-learning, el big data o inteligencia artificial, también la capacidad de adaptarse a la ineludible transformación digital de las empresas. Por ello, es imprescindible fomentar el desarrollo de competencias digitales como identidad y reputación digital, el liderazgo 2.0 o el learning agility, que impulsen el talento de tu equipo, convirtiéndolos en el motor de la transformación de tu empresa.

4. Potenciar la inteligencia emocional

La inteligencia emocional nos ayuda a construir relaciones efectivas en el trabajo y a conocer y gestionar mejor nuestras emociones, para poder identificar los desencadenantes que pueden afectar al rendimiento profesional.

Es una de las competencias profesionales de desarrollo personal imprescindible para el equilibrio de cualquier equipo de trabajo. Al potenciar hábitos de inteligencia emocional, evitaremos conflictos, malentendidos, inseguridades o miedos y nos ayudará a tener empleados más seguros, capaces de regular su estado emocional.

5. Automotivación y desarrollo constante

La mentalidad de desarrollo constante es un valor al alza dentro de cualquier organización. Hacer frente a cualquier reto, contar con una mentalidad de desarrollo y apostar por el aprendizaje constante aumenta nuestras capacidades y fortalezas del equipo. ¿Cómo conseguirlo? Fomenta la creatividad e innovación de tus colaboradores, desarrolla el aprendizaje learning agility o capacidad de aprender de una forma ágil, adaptada a lo que cada situación requiere, e impulsa hábitos de automotivación.

Es fundamental autoestablecerse objetivos cada vez más amplios que impulsen la mejora continua y eviten la sensación de que al conseguirlos se pueden obviar, sino que deben ser revisitados y llevados algo más allá. Siempre sin imponer objetivos inalcanzables que producen la fustración en las personas y sus equipos.

6. Colaboración

Uno de los mayores factores que contribuyen al éxito de cualquier negocio depende de si los empleados pueden trabajar bien en equipo o no. En una época de mucha competencia, se ha vuelto muy importante animar la creatividad en la oficina para así mejorar la productividad y promover la sana relación entre los empleados.

Trabajar en equipo les permite a los empleados ser más rápidos y efectivos en su trabajo, comparado con la gente que trabaja en proyectos de manera individual. La colaboración también hace que los empleados sean más responsables, lo que ayuda considerablemente a aumentar sus niveles de motivación, especialmente cuando los equipos trabajan de forma virtual.

7. Innovación

En una época de continuos cambios y de evolución digital, los empleados son el recurso esencial dentro de la empresa para generar ideas innovadoras que impulsen su competitividad y ayuden a su sostenibilidad a largo plazo. De hecho, una de las grandes preocupaciones actuales de las organizaciones es el talento, su gestión y retención.

Según Boston Consulting Group, el 78% de las ideas innovadoras de las compañías provienen de sus plantillas. Esto nos indica la relevancia de diseñar políticas que promuevan la participación de los empleados en el desarrollo de nuevos proyectos e iniciativas. Así es posible aprovechar el potencial de los recursos humanos como un acelerador de la innovación.

¿Qué habilidades consideras más releventes? ¿Se potencian de forma proactiva en tu empresa?

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