Toda startup de hardware se enfrenta a un desafío existencial: tras crear un prototipo funcional, deben vender el producto y producirlo en volumen para superar el temido “valle de la muerte” que aniquila a tantas empresas emergentes.
“Están atrapados en el dilema del huevo y la gallina”, afirma Josh Felser, cofundador y socio gerente de la firma de capital riesgo en etapa inicial Climactic. Este obstáculo es particularmente insuperable para las compañías que fabrican bienes físicos, una situación común entre las startups que desarrollan materiales novedosos.
Felser, quien previamente fundó e invirtió en startups de software, considera que el problema que enfrentan estas empresas es fundamentalmente injusto. “Las empresas de software venden con un margen negativo todo el tiempo al principio; Uber o Lyft son solo algunos ejemplos”, explica. “Pero a las empresas de materiales no se les permite hacer eso. Una de las preguntas que me hice fue: ‘¿por qué?’”.
La conclusión es que, a diferencia de las empresas de software que pueden escalar rápidamente su capacidad a través de proveedores en la nube, las startups de materiales se enfrentan a un mercado escéptico que duda de su capacidad para aumentar la producción sin un cliente garantizado. Y Felser ha decidido proporcionarles uno.
Material Scale: Un puente financiero sobre el abismo
Para abordar este problema, Felser ha estado desarrollando discretamente un nuevo proyecto llamado Material Scale. La iniciativa une a startups de materiales con grandes compradores corporativos utilizando un vehículo de inversión híbrido de deuda y capital. El enfoque inicial de Material Scale se centrará en startups de tecnología climática dentro de la industria de la confección.
Puntos Clave
Material Scale apuesta por startups con productos listos para comercializar que solo necesitan un comprador a gran escala para poder escalar su producción. El comprador se compromete a adquirir el material a precio de mercado, y Material Scale financia la diferencia de costes para la startup a través de una combinación de préstamos y warrants.
“En realidad, tiene una dilución mínima para la startup”, subraya Felser. El mecanismo es ingenioso: el dinero de las órdenes de compra fluye desde el comprador, a través de Material Scale, y llega finalmente a la startup. “Nosotros compramos el material y lo vendemos simultáneamente”, detalla. Los acuerdos entre las tres partes se firman prácticamente al mismo tiempo, transformando el valor de la startup de la noche a la mañana al dotarla de un cliente de primer nivel y la financiación necesaria para escalar.
Socios estratégicos y visión de futuro
Para el lanzamiento inicial de la plataforma, Ralph Lauren se ha unido como el primer comprador estratégico. Además, la firma de inversión Structure Climate se suma a Climactic como socio general en esta iniciativa.
Perfil: Climactic
Fundada en 2022 por los veteranos inversores Josh Felser y Raj Kapoor, Climactic es una firma de capital riesgo con sede en San Francisco, California. Se especializa en inversiones en etapas tempranas (pre-semilla y semilla) en startups de tecnología climática que abordan los desafíos más urgentes de la descarbonización. Su cartera se centra en soluciones innovadoras con potencial para generar un impacto a gran escala en la lucha contra el cambio climático.
- Sede: San Francisco, California, EE. UU.
- Fundación: 2022 por Josh Felser y Raj Kapoor
- Web: Visitar sitio oficial | LinkedIn
Aunque Material Scale aún no ha cerrado su primer acuerdo, Felser confirma que ya hay grandes fabricantes de ropa interesados en participar y una extensa lista de startups candidatas. “Todas las startups lo quieren”, comenta. “Tenemos una gran lista de empresas con las que estamos hablando”.
Las primeras inversiones provendrán de un vehículo de propósito especial (SPV) que totaliza aproximadamente 11 millones de dólares. A largo plazo, Felser espera expandir el modelo a otros mercados con dinámicas similares, como el de los combustibles alternativos, y hacer crecer el concepto de Material Scale hasta alcanzar las nueve cifras.
Lejos de proteger su idea, Felser espera que otros inversores la repliquen. “Necesitamos más instrumentos novedosos como este para atacar el cambio climático”, concluye. “Queremos ser ágiles y capaces de aprovechar las oportunidades cuando las vemos, en lugar de seguir haciendo lo mismo de siempre”.
