Oratomic recauda 300 millones para su computadora cuántica de 20.000 qubits

En la carrera por construir la primera computadora cuántica comercialmente viable, diversas empresas apuestan por enfoques arquitectónicos radicalmente distintos. El objetivo es claro: superar de forma significativa las capacidades de los sistemas de computación actuales y desatar una nueva era de innovación.

Una Serie A para redefinir la escala cuántica

Oratomic, una startup que entró en la competición a principios de este año, ha anunciado una financiación masiva que redefine las expectativas del sector. La compañía busca desarrollar la primera computadora cuántica a escala de servicios públicos para finales de la década, y para ello ha cerrado una ronda de inversión Serie A sin precedentes.

$300 Millones
Ronda Serie A

La ronda fue codirigida por gigantes del capital riesgo como ARCH Venture Partners, Spark Capital y Khosla Ventures. Contó además con la participación de un consorcio de inversores de primer nivel, incluyendo Bezos Expeditions, Index Ventures, General Catalyst, Lowercarbon Capital y Bain Capital, entre otros.

Perfil: Oratomic

Fundada en 2024 por un equipo de físicos de Caltech liderado por el CEO Dolev Bluvstein, Oratomic tiene su sede en Pasadena, California. La compañía está desarrollando una computadora cuántica basada en átomos neutros atrapados con pinzas ópticas. Su misión es construir una máquina tolerante a fallos a gran escala, saltándose las etapas intermedias para abordar directamente problemas comerciales complejos. Su masiva ronda Serie A de 300 millones de dólares la posiciona como uno de los actores más prometedores y mejor financiados en el ecosistema cuántico global.

La innovación: Menos es más

El enfoque de Oratomic se basa en el uso de láseres, que actúan como pinzas ópticas, para mantener átomos individuales en su lugar. Estos átomos sirven como la base de su computadora cuántica. El verdadero avance que impulsó la creación de la startup fue el descubrimiento de que su arquitectura puede corregir errores utilizando una cantidad significativamente menor de qubits de lo que se creía posible.

Concepto Clave

Un Qubit (o bit cuántico) es la unidad básica de información en la computación cuántica. A diferencia de un bit clásico, que solo puede ser 0 o 1, un qubit puede existir en una superposición de ambos estados simultáneamente, lo que permite un poder de cálculo exponencialmente mayor.

Dado que las computadoras cuánticas son extremadamente sensibles al ‘ruido’ ambiental, la corrección de errores eficaz es el santo grial para convertirlas en herramientas verdaderamente útiles y fiables.

‘Antes no habríamos podido convencer a ninguno de nosotros para iniciar una empresa de computación cuántica, porque pensábamos que estaba demasiado lejos. Sólo cuando logramos este reciente avance todos cambiamos de opinión simultáneamente’, afirma Dolev Bluvstein, cofundador y CEO de Oratomic.

Una estrategia directa hacia la computación tolerante a fallos

Mientras que la mayoría de competidores en el sector cuántico están poniendo prototipos a disposición de científicos y corporaciones para investigación, Oratomic no tiene planes de desarrollar o vender estos sistemas, conocidos como NISQ (Noisy Intermediate-Scale Quantum).

Concepto Clave

La era NISQ (Computación Cuántica Ruidosa de Escala Intermedia) se refiere a la generación actual de procesadores cuánticos, que tienen un número intermedio de qubits (50-1000) y son susceptibles a errores por el ruido, lo que limita la complejidad de los algoritmos que pueden ejecutar.

Bluvstein subraya que su enfoque no debe compararse con el de PsiQuantum, una startup valorada en 7.000 millones de dólares que también está saltando la etapa NISQ. La diferencia, según Oratomic, es la eficiencia fundamental de su arquitectura.

10k – 20k
Qubits necesarios para una máquina útil

‘El enfoque de Oratomic es fundamentalmente más sencillo y menos costoso’, explicó Bluvstein. ‘La diferencia es que necesitamos aproximadamente entre 10.000 y 20.000 qubits para construir una computadora útil, y ya hemos demostrado experimentalmente todos los componentes centrales necesarios de esa computadora a una escala ligeramente menor’.

Un mercado en ebullición

Una computadora cuántica a gran escala podría catalizar avances en cualquier campo que requiera cálculos complejos, desde la biotecnología, la química y la logística hasta la inteligencia artificial y la criptografía. Este potencial ha desatado una ola de entusiasmo inversor. Varias startups del sector, como Infleqtion y Quantinuum, han salido a bolsa este año, mientras que empresas ya cotizadas como Rigetti e IonQ han visto sus acciones revalorizarse en los últimos 18 meses.

La confianza en el enfoque de Oratomic es tal que el inversor Vinod Khosla, de Khosla Ventures, no dudó en manifestar su convicción públicamente.

‘La mayor inversión inicial hasta el momento de su empresa’, escribió Khosla en la red social X, refiriéndose a su apuesta por Oratomic para construir la primera computadora cuántica tolerante a fallos.

Vinod Khosla, Fundador de Khosla Ventures

Con una financiación robusta y un avance tecnológico que promete una ruta más directa hacia la computación cuántica útil, Oratomic se posiciona como un contendiente formidable en una de las carreras tecnológicas más importantes de nuestra era.

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