La compañía de aviación Boom Supersonic ha anunciado una audaz diversificación de su modelo de negocio: la comercialización de una versión de su motor de turbina como una planta de energía estacionaria. Su primer cliente será la startup de centros de datos Crusoe, en un acuerdo multimillonario que redefine la estrategia de financiación de la compañía.
Una estrategia inspirada en SpaceX
Crusoe adquirirá 29 de las turbinas de 42 megavatios de Boom, denominadas ‘Superpower’, para generar energía en sus centros de datos. Los ingresos de esta venta, junto con una nueva ronda de financiación de 300 millones de dólares, se destinarán íntegramente a financiar el desarrollo del esperado avión supersónico Overture.
La ronda de inversión ha sido liderada por Darsana Capital Partners, con la participación de inversores de alto perfil como Altimeter Capital, Ark Invest, Bessemer Venture Partners, Robinhood Ventures y Y Combinator.
Declaración del CEO
«He estado buscando durante 10 años lo que podría ser nuestro Starlink. Dije que no a mil cosas porque llegué a la conclusión de que eran distracciones. A esta le decimos que sí porque está claramente en el camino», afirmó Blake Scholl, fundador y CEO de Boom.
La analogía con Starlink de SpaceX es clara: utilizar una unidad de negocio rentable y tecnológicamente adyacente para financiar el objetivo principal y más ambicioso de la compañía. El motor estacionario Superpower y su versión para aviación, Symphony, comparten el 80% de sus componentes, creando una sinergia de desarrollo y producción.
Perfil: Boom Supersonic
Boom Supersonic es una compañía aeroespacial estadounidense dedicada a diseñar y construir aviones supersónicos comercialmente viables y sostenibles. Su misión es devolver los viajes supersónicos a los cielos con su avión insignia, el Overture, diseñado para ser más rápido, asequible y operar con combustibles 100% sostenibles.
- Sede: Denver, Colorado, EE. UU.
- Fundación: 2014 por Blake Scholl
- Inversores Clave: Darsana Capital Partners, Altimeter Capital, Ark Invest, Bessemer Venture Partners, Y Combinator.
- Web: Visitar sitio oficial
- Redes Sociales: X (Twitter), LinkedIn
Análisis Técnico y de Costes
El acuerdo establece que Crusoe pagará 1.033 dólares por kilovatio de capacidad de generación. Boom se encargará de suministrar las turbinas, generadores, sistemas de control y mantenimiento preventivo. Crusoe, por su parte, deberá gestionar la infraestructura restante, como los controles de contaminación y las conexiones eléctricas.
Este coste es competitivo, aunque el precio total del proyecto podría ser superior al de las alternativas actuales. Una turbina aeroderivada típica cuesta alrededor de 1.600 dólares por kilovatio, incluyendo componentes que Crusoe deberá añadir por su cuenta. Se estima que el coste total del proyecto podría superar los 2.000 dólares por kilovatio.
En términos de eficiencia, Superpower apunta a un 39%, en línea con sus competidores. Boom ya está desarrollando una «actualización de campo» para convertir sus turbinas de ciclo simple a ciclo combinado, lo que podría elevar la eficiencia por encima del 60% al recuperar el calor del escape.
Hitos y Hoja de Ruta
Este movimiento estratégico llega después de un hito clave para la compañía. A principios de año, su avión demostrador XB-1 se convirtió en el primer avión civil desarrollado por una empresa privada en romper la barrera del sonido.
Cronología Clave
| Marzo 2024 | El demostrador XB-1 realiza su primer vuelo supersónico, validando la tecnología de la compañía. |
| 2027 (Previsto) | Inicio de las entregas de las primeras turbinas Superpower a Crusoe. |
| 2028-2030 | Objetivo de producción de 1 GW en 2028, 2 GW en 2029 y 4 GW en 2030. |
La producción inicial de las turbinas se realizará en las instalaciones actuales de Boom, mientras se planifica una fábrica de mayor capacidad cuyos detalles se anunciarán el próximo año. Si Boom cumple sus ambiciosos objetivos de producción, podría expandir significativamente la oferta de turbinas de gas en el mercado.
A pesar del optimismo, la compañía enfrenta desafíos considerables. Escalar la producción de hardware es una tarea compleja que ha puesto a prueba a muchas startups. Sin embargo, si Boom logra ejecutar su plan, los vuelos comerciales supersónicos podrían regresar antes de lo previsto, financiados por la creciente demanda de energía de la era digital.
