lunes, junio 21, 2021

API: el Negocio dentro del Negocio

Internet ha pasado de ser un servicio a una plataforma donde hacer negocios. Un importante facilitador de esta aceleración de ese enfoque es el concepto de API (Application Programming Interface). El enfoque tecnológico es fundamental, pero es clave disponer del enfoque de negocio.

El concepto de API existe en tecnología desde hace décadas. Un API es un conjunto de definiciones de subrutinas, protocolos y herramientas para construir aplicaciones. Por ejemplo, para un desarrollador, que tiene que incorporar en su aplicación la copia de un fichero de una ruta a otra, un API para  input/output de ficheros le provee de una función que realiza dicha acción sin necesidad de que deba entender lo que el sistema de ficheros por internamente.

Para el desarrollo de nuevas funcionalidades siempre se han liberado un conjunto de APIs por parte de los propietarios de sistemas operativos o grandes aplicaciones con objetivos fundamentalmente tecnológicos.

En Internet un API libera, además de un servicio tecnológico, una parte del valor de la empresa para que, gracias a terceros y comunidades abiertas de desarrolladores, se incremente el valor de dicha empresa. Es fácil verlo en servicios de información (mapas, empresas, ), buscadores, redes sociales, etcétera.

Esto significa un salto desde el marco meramente tecnológico al de negocio y por tanto requiere una estrategia: objetivos, mercado, precio, uso y soporte

Objetivo u objetivos ya que pueden convivir varios de ellos que puede ir desde la promoción de la marca, hasta el desarrollo de nuevos modelos de negocio pasando por la integración de terceros o la eficiencia en procesos de desarrollo con partners seleccionados.

Mercado potencial. En función del mismo se derivan acciones de comunicación y promoción específicas ¿Comunidad abierta de desarrolladores? ¿Hackaton? ¿Partners? ¿Terceros seleccionados?

Existen diferentes políticas de precios hacia los desarrolladores marcadas por el objetivo de la política de APIs

  • Gratuito. Uso sin restricciones en busca de la expansión de la marca. Ejemplos: google Maps, facebook
  • Pago por uso. Abono según cantidad de uso, cuota mínima, créditos o tasa por transacción. Ejemplos: amazon web services, google Adwords, paypal.
  • Distribución. Se recibe una parte fija de las ganancias o un porcentaje por venta (afiliados). Ejemplos: google Adsense, pandora, amazon.com.
  • Servicio. El desarrollador se beneficia de una plataforma, que le cobra por integrarse en ella. Ejemplos: Telegram, ebay, Twitter, Netflix, Salesforce.

Tanto en la admisión de nuevos usuarios al servicio, como en mantenimiento, soporte y control es necesario disponer de unas políticas de uso. Estas políticas aseguran los diferentes procesos (alta, bajas, mantenimiento, distribución, etcétera), la relación contractual con los desarrolladores o sus empresas, que se están utilizando correctamente los servicios, que estamos dimensionados para los nuevos volúmenes de consumo, que no existe impacto reputacional, la cyberseguridad, la incorporación de APIs y nuevas versiones de los mismos, etcétera.

En definitiva, crear una estrategia de APIs es crear una línea de negocio que requiere profesionales dedicados en todos los ámbitos, desde el tecnológico, al comercial pasando por el jurídico o el de marketing.

RELACIONADOS

3 Comentarios

- Publicidad -spot_img

ÚLTIMas publicaciones